¿Qué es Khôra?

Khôra es un espacio de experimentos curatoriales, un para-site que comparte lugar con Hansel&Gretel en la calle González Suárez y desde la operación infiltrada, busca crear nuevos públicos para el arte contemporáneo y ser un lugar para la exhibición de proyectos artísticos.

Khôra funciona en tres vías: motor de reflexión sobre las condiciones de existencia de los espacios, lugar de exhibiciones y terreno para investigar las relaciones de la investigación y el trabajo curatorial.

El espacio es un cubo blanco de 2.50 por metros y no tiene puerta propia. Sin embargo, tiene el piso de cemento pulido y rieles para que las luces sean móviles. Si un espacio galería requiere infraestructura, en versión compacta y con un tamaño altamente manejable, Khôra la tiene. Las reglas de trabajo en el espacio se van haciendo en el camino. 

El nombre no es arbitrario, khôra quiere decir lugar en griego y aparece mencionada por primer vez en el Timeo de Platón. Y luego, hay definiciones de khôra hechas por Heidegger, DerridaKristeva, que me ayudaron a entender cómo puede existir un lugar al ser nombrado, como la permanencia da existencia a un espacio bajo un marco de fragilidad absoluta. Khôra existe como galería en el momento en que es nombrada

A continuación comparto una breve selección tomada de las lecturas que acompañaron al descubrimiento del nombre: 

“Khôra no está presente ni ausente, activa o pasiva, no es buena ni perversa –es más bien ateológica y no humana, khôra ni siquiera es un receptáculo. Khôra no tiene significado o esencia, ni identidad a la cual recurrir. Ella/el recibe todo sin convertirse en nada, por lo que no puede ser sujeto ni de un filosofema ni de un mitema. En resumen, khôra es tout autre [completamente otra], muy”. (Caputo1997, p. 36)  

“…la chora, como rupture y articulaciones (ritmo), precede a la evidencia, la verosimilitud, la espacialidad y la temporalidad. Nuestro discurso –todo discurso–se mueve con  contra la chora en el sentido en que, simultáneamente, depende de y la rechaza”. (Kristeva, 1982, p. 25)

El sitio del espacio vacío es, de hecho, un espacio virtual, una apertura en potencia. En ese sentido, khôra se convierte en la zona de la alteridad, es el Ahí Está que existe indiferenciado o limitado. Es un espacio virtual conceptual, antes que el vacío limitado por la realidad material (…). Khôra irrumpe suave flujo del tiempo. Sin embargo, como veremos, irrupción es anticipación dentro de continuumaunque su eventual llegada siempre es inesperada. (Pinsky, 2003, p. 36) 

Ante el llamado para ocupar el espacio, entiendo a Khôra como un receptáculo, un lugar que se vuelve habitable y convoca a permanecer con las obras. Los horarios poco habituales devienen excusa para estar con en la exhibición desde las siete de la mañana, todos los días, sin parar.